CONTUSIONES, HERIDAS Y HEMORRAGIAS

Contusiones, Heridas y Hemorragias


Contusión

Es una lesión de los tejidos blandos producido por un elemento no cortante (la piel sigue intacta).

Presenta: Dolor, inflamación, hematoma, etc,

Tipos:
  • De primer grado o Equimosis: Rotura de pequeños vasos que hacen que se acumule la sangre en la dermis.
  • De segundo grado o Hematoma: La sangre, se acumula en el tejido celular subcutáneo.

¿Que debemos hacer?
  • Aplicar frío local (nunca hielo directo), si han pasado menos de 24h y aplicar calor local, si han pasado más de 24h.
  • Aplicación de AINES locales y posteriormente pomadas que favorezcan la circulación periférica.
  • Compresión local con vendaje elástico y vigilar pulsos periféricos.
  • Con sospecha de lesión, tratar como fractura.
  • Valorar la necesidad de asistencia y traslado.

Heridas

La Herida es la lesión de los tejidos blandos en la que la piel esta rota, puede afectar o no a los tejidos internos. Se debe explorar y si es "profunda", además por personal especializado, que valore posibles lesiones vasculares, tendinosas u óseas.

Presenta: Erosiones, abrasiones, quemaduras, congelaciones, laceraciones, avulsiones, amputaciones traumáticas, aplastamientos, perforantes, etc...


Su gravedad depende: Profundidad, localización de la herida y órganos internos susceptibles de lesión, estado previo de salud, intensidad de la hemorragia, complicaciones: shock, neumotórax abierto, sobreinfecciones...

¿Que debemos hacer?

En caso de Hemorragia controlada, (exploración).
  • Retirar ropa.
  • Limpiar con suero fisiológico o agua.
  • Limpiar con gasas estériles, no algodón.
  • No quitar objetos clavados (sanitarios).
  • Antiséptico.
  • Cura oclusiva con gasas estériles y vendaje ligeramente compresivo.
En caso de Hemorragia no controlada.
  • Taponar con gasa impregnada en agua oxigenada.

Hemorragias
La salida de la sangre de los vasos sanguíneos como consecuencia de su rotura pueden ser:
  • Arteriales (sangre roja y con presión).
  • Venosas (sangre roja oscura con poca presión).
  • Capilares (la sangre sale en forma de sábana).
También se clasifican en:
  • Externas (la sangre sale fuera y se ve).
  • Internas (la sangre queda dentro del cuerpo, no se ve).
Se puede valorar según el volumen de perdida de sangre en:
  • Hasta un 15% (leve).
  • Hasta un 30% (favorable).
  • Hasta un 40% (reservado).
  • Mayor del 40% (grave).


¿Que debemos hacer?

Ante una hemorragia Externa.
  • Colocarle un apósito estéril presionando hasta que ceda.
  • Elevar el miembro siempre que la hemorragia esté en una extremidad, elevar el miembro y presionar sobre la zona.
Ante una hemorragia Interna.
  • Controlar el estado general, nivel de conciencia, palidez, cianosis, constantes vitales,...
  • Colocar en posición antishock, (si afecta a los pulmones, poner a la víctima semisentada y apoyada sobre el lado lesionado).
  • Dejar al descubierto el "torniquete"(último recurso) para que lo vean los sanitarios.
  • Taparle, vigilar sus constantes vitales y trasladarlo urgentemente al hospital.
Ante una AMPUTACIÓN.
  • Controlar la hemorragia de la víctima.
  • Preservar la parte amputada con frío ya que a temperatura ambiente sólo es viable de 4 a 6 horas, mientras que refrigerada puede durar hasta 18 horas. Irrigar la parte amputada para limpiar la suciedad sin empaparla. Envolverla en material limpio, meterla en una bolsa de plástico y si es posible, colocarla en un recipiente con hielo triturado mezclado con agua.

Se debe reflejar en un papel prendido
 a la víctima o  en la piel, la hora
y localización del torniquete.
Siempre a la vista, no ocultarlo. 
TORNIQUETE

Ayuda a controlar una hemorragia aguda, comprimiendo los vasos sanguíneos de la zona.

Es útil en amputaciones traumáticas de las extremidades, aplastamientos prolongados o sin fallan las medidas convencionales, ¡¡¡Pero tiene riesgo de gangrena y muerte por intoxicación!!!

Se debe aplicar entre herida y el corazón y una vez aplicado, quitarse sólo en presencia de un facultativo. 

No usar, cuerda, alambre u otros objetos finos que puedan "cortar" al comprimir, lo mejor es utilizar un pañuelo triangular plegado o algo similar de unos 5 cm. de anchura.


Ante una OTORRAGIA: salida de sangre por el oído. Puede ser leve (otitis) o grave (traumatismo craneoencefálico).
  • No taponar la hemorragia.
  • Colocar en posición lateral de seguridad, apoyar sobre el lado de la otorragia, para que salga la sangre.
  • Mover a la víctima como si fuera un bloque, por la posible lesión de columna.

Ante una EPISTAXIS: salida de sangre por las fosas nasales.
  • Colocar la cabeza ligeramente inclinada hacia delante para evitar el paso de sangre hacia el estómago.
  • Comprimir el ala de la nariz contra el tabique nasal entre 3 a 4 minutos, cerrando 1 o 2 orificios.
  • Colocar hielo sobre la fosa nasal, para cerrar los vasos.
  • Si no cede aún, taponar la fosa sangrante con una gasa plegada impregnada en agua oxigenada. Si no cede, trasladarlo al hospital para su tratamiento.

Ante una HEMOPTISIS: salida de sangre por la boca desde el pulmón, va precedida de tos.
  • Colocar en posición semisentado y si existe traumatismo torácico, apoyarle sobre el lado lesionado.
  • Guardar el producto expulsado para que lo vea el médico. Traslado a un centro hospitalario.
  • Controlar las constantes vitales, vigilar la aparición de shock.


Ante una HEMATEMESIS: expulsión de sangre procedente del aparato digestivo por la boca. Va procedida de vómitos.
  • Colocar en decúbito supino con las piernas semiflexionadas. Si la víctima está inconsciente, inclinar la cabeza.
  • Controlar las constantes vitales por la posible aparición de shock y trasladarlo al centro hospitalario.